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EXPLORANDO QUEBEC, AVENTURA, FESTIVALES Y CASTILLO

El pasado invierno, tomamos una irresistible invitación de la Alianza de Turismo de Quebec –Bonjour Québec– y nos lanzamos a explorar tres de los destinos más destacados de la provincia canadiense en un épico recorrido de 8 días. Desde la magnificencia de Mont Tremblant hasta el vibrante encanto de las ciudades de Montreal y Quebec, cada parada fue una experiencia única y emocionante.

A veces, el turismo nos da la oportunidad de escapar de lo ordinario y sumergirnos en un mundo de emociones desbordantes. De transportarnos a lugares donde cada día es una nueva aventura, entre paisajes de ensueño, la majestuosidad de la naturaleza y la buena vibra de grandiosas metrópolis. De las empinadas pendientes de los resorts de esquí a los vibrantes festivales de música. Degustamos la exquisita gastronomía local, nos hospedamos en un auténtico castillo y ¡hasta dormimos en un hotel de hielo! Aquí te platicamos el recorrido completo que te recomendamos ampliamente.

LAS LAURÉNTIDAS, el norte

Aterrizamos en el aeropuerto de Montreal (YUL) al que vuelan tanto Aeroméxico como Air Canada desde la CDMX, un aeropuerto de primer mundo en toda la extensión de la palabra. Desde ahí nos dirigimos a nuestra primera aventura, tomando carretera al norte por una hora, hacia la región de las Lauréntidas que es sinónimo de aventura y si vas durante el invierno, pues de aventura entre la nieve y de encantadores paisajes que parecen estampas navideñas.

En Lauréntidas se goza de las experiencias al aire libre y hay muchos lugares para ello, como el mirador Treetop Walk, que te lleva a la copa de los árboles, a 40 metros de altura entre puentes y plataformas de madera con vistas increíbles, terminando con un picnic entre la nieve y fogatas. Cerca de ahí, hicimos el tour de trineo de perros de Kanatha Aki, en donde no solo te dejas llevar por los canes entre el bosque de pinos, sino que te vuelves conductor del trineo y por un momento te sientes lugareño montañés.

Y por supuesto, lo más destacado de la región es MONT TREMBLANT, una encantadora villa-resort de esquí de primer nivel, donde disponen de todas las facilidades que necesita el esquiador principiante o experto, desde escuela de esquí con instructores experimentados, renta de equipo, variedad de góndolas y alta calidad de nieve para disfrutar las pistas todo el día. Y al finalizar la jornada hay buenos lugares para agarrar calorcito y seguir la conversación de lo vivido durante el día. No hay buen esquí sin su après-ski.

Uno de los más destacados hoteles ahí, es el Fairmont Tremblant ski in & out, al pie de la góndola principal de la villa. Su terraza exterior con piscina climatizada, sus habitaciones cálidas y vanguardistas, su gastronomía exquisita invitan a disfrutar la vida acompañados de lujo. 

Una propiedad ideal para familias o grupos es el Holiday Inn Express & Suites Tremblant, que ofrece amplias habitaciones con comedor y cocina completa y una ubicación privilegiada en la villa.

MONTREAL FESTIVA

Regresamos a la ciudad Montreal, para pasear entre sus barrios. Una ciudad muy especial, con ese refinado toque arquitectónico francés e inglés histórico que se fusiona con una ciudad moderna, de mucho orden y respeto social al máximo.

Una de las facetas más famosas de Montreal son sus más de 150 festivales al año desde musicales, deportivos, artísticos, culturales, como el festival de cine, de jazz o el del Grand Prix, realizado durante los días cuando se lleva a cabo la Fórmula 1.

Es una ciudad de gran diversidad y entretenimiento incluso para una vacación completa. Muy disfrutable es recorrer sus barrios como el Viejo Montreal, el centro, Place Des Arts o el Mont Royal, desde donde se disfruta una esplendorosa vista de la ciudad, que destaca por su gusto artístico urbano.

Para actividades al aire libre hay mucho por hacer, como subir en raquetas de nieve al Mont Royal, dejarse resbalar en la nieve con llantas infladas o patinar en los lagos congelados que hay en cada parque, subir a La Gran Rueda, o pasear en bicicleta, siempre en un ambiente de total seguridad y armonía.

Es una ciudad para disfrutar de los museos históricos y de tecnología inmersiva, así como también es famosa por sus iglesias tanto las católicas que trajeron los franceses, como las protestantes traídas por los ingleses y que por esta antigua rivalidad las construían lo más hermoso posible ¡y son muchas! Y cuando el clima frío no permite estar en el exterior, no hay problema, pues la vida continúa en su ciudad subterránea con más de 33 kilómetros de túneles que conectan edificios, museos, restaurantes y muchos lugares de gran interés.

Un hotel que te recomendamos es el Marriott Montreal Chateau Champlain, un ícono hotelero en el centro, recién remodelado con instalaciones completas que incluyen una terraza con ambiente de DJ, así como un teatro, además de acceso directo a la ciudad subterránea y a solo una cuadra de la estación donde tomamos el tren de Via Rail Canada, hacia nuestra siguiente parada.

CIUDAD DE QUEBEC

Luego de un cómodo viaje de 3 horas en tren, llegamos a la capital de la provincia y a la que quizá sea la ciudad más hermosa de todo América.

El corazón de Quebec es el famoso barrio Petit Champlain, donde se fundó la ciudad en 1608, un lugar único, patrimonio de la humanidad, donde se puede sentir la historia que sigue viviendo. Sus pequeñas boutiques ofrecen productos locales, tanto de artesanías, comida, o moda; se disfruta recorrer a pie entre sus casas, sus restaurantes, sus iglesias, destacando la de Notre-Dame.

Desde ahí, tomamos el viejo funicular que nos lleva al pie del hotel más fotografiado del mundo: el Fairmont Le Château Frontenac, el imponente castillo que yace en lo alto de la loma frente al río San Lorenzo, un sitio histórico construido como hotel desde el inicio, dentro de la que fuera la ciudad amurallada. Es ahí donde tuvimos oportunidad de hospedarnos, tal como la realeza. Un hotel que es un destino turístico por si mismo, de servicios completos, restaurantes y bares que ofrecen elevada gastronomía con un diseño interior que fusiona lo sobrio, lo clásico, lo vanguardista, donde el arte forma parte de la experiencia y del buen vivir y el buen viajar.

Tip: Vale la pena una tarde en la alberca interior climatizada, con vistas a los paisajes nevados y las torres del castillo.

Las intensas experiencias duraron hasta el final del viaje, pues la última noche la pasamos en el famoso Hotel De Glace, el hotel de hielo de Quebec ¡Imagina la experiencia!

Durante el día, el hotel es un atractivo turístico que todos pueden visitar para admirar sus instalaciones, su lobby, su capilla, su bar, todo hecho totalmente de hielo, incluso entrar a sus 30 habitaciones, donde cada una presenta increíbles esculturas artísticas de hielo y nieve. Ya por la noche, solo si tienes reserva, puedes quedarte en tu habitación y pasar ahí toda la noche durmiendo placenteramente rodeado de hielo. Si te interesa saber de qué se trata la experiencia, y cómo se puede lograr, no te pierdas este video.

Cada momento de este viaje fue una aventura por descubrir, un viaje al corazón mismo de la emoción y la belleza de una provincia que tiene que estar en la lista de lugares por visitar en la vida.

Mito: “El idioma es una barrera. Si hablas inglés les cae mal”.

Realidad: Eso sucedía hace más de 20 años. Si bien el francés tiene más arraigo, la verdad es que ya el inglés se considera un segundo idioma oficial y casi todo mundo lo habla. Además el español es cada vez más común y nos queda claro que su gente es muy amable y muy abierta para recibir al turismo de todo el mundo.

Al fam asistieron importantes operadoras y agencias de México como: Price Travel,
Petra Operadora, Viajes El Corte Inglés, Viajes Palacio, NAO Travel Collection y Julia Tours