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LA AUTÉNTICA EXPERIENCIA MULTI DESTINO DE TEXAS

Invitados por Travel Texas, la oficina de promoción turística, nos dimos una vuelta para visitar 4 de las ciudades que conforman el Dallas-Fort Worth metroplex, como parte del evento “Travel Texas Mexico Mission” en conjunto con importantes operadores de viajes de México. Si llevas a un grupo de expertos en turismo ¿A dónde los llevarías?

Centro de Dallas

Es bien atractivo que en una misma área metropolitana los visitantes puedan vivir tal diversidad de experiencias, desde vestir botas y sombrero para sentir al máximo el rodeo en Fort Worth, ponerse el jersey de uno de los equipos favoritos y visitar los estadios de Arlington, recorrer a pie la ruta urbana de vino en Grapevine, o disfrutar la sofisticada vida del centro de Dallas, entre jardines, arte e impactantes edificios, todo esto viajando a un mismo aeropuerto, el de DFW uno de los mejor conectados desde cualquier ciudad de México, en el que personalmente quedé sorprendido que en menos de un minuto crucé migración contando con Global Entry, cero filas, solo una foto en un quiosco, y nunca tuve que sacar ni visa ni pasaporte, ni responder una sola pregunta. Así de alto es su nivel de tecnología y seguridad aplicados al máximo y en beneficio de los viajeros.

Fort Worth, auténtico

Empezamos la experiencia multidestino por Fort Worth, que combina su personalidad del viejo oeste con experiencias culturales como el Museo de Arte Kimbell, el Museo de Ciencias e Historia y el Museo de los Niños.

La ciudad tiene impresionantes contrastes que la hacen un destino completo. Su faceta vaquera es de llamar la atención, aún para quienes no suelen usar botas. Auténticos vaqueros literalmente cabalgan por el barrio de Stockyards, donde te sientes como si estuvieras en un pueblo del lejano oeste, sin darte cuenta que estás dentro de una gran metrópoli. Ahí hay un lugar único para bailar música tejana el estilo “line dancing” llamado Billy Bob’s

Stockyards

El centro de la ciudad es bello, pulcro, moderno y clásico a la vez, fácil de recorrer a bordo de DASH o “Molly the Trolley” el camioncito que viaja por sus calles llevando de forma gratuita a los paseantes en busca de  tiendas, galerías de arte o restaurantes.

Grapevine y Arlington

Justo entre la ciudad de Fort Worth y Dallas, se encuentran Grapevine y Arlington. 

Cuando estamos en Grapevine pareciera que nos alejamos de las grandes urbes, pero en realidad estamos a solo 20 minutos de ellas. Ahí la magia de la nostalgia, edificios pequeños de ladrillo rojo y mucho estilo, te acompañan a lo largo de su Main Street, para recorrer la ruta urbana del vino y la cerveza artesanal en este distrito histórico. En cada cuadra varios establecimientos invitan a entrar para tomar un par de sus mejores botellas, acompañadas de algunos aperitivos y dejarte continuar para seguir disfrutando. Incluso hay un recorrido de degustación a bordo de un tren con mucho encanto. Es imperdible una visita para comer en la Estación Principal de Trenes de Grapevine, un moderno espacio de restaurantes estilo europeo, que ofrece vistas panorámicas desde su gran torre.

La ciudad de Arlington también forma parte del Dallas-Fort Worth metroplex y de hecho es uno de los destinos más visitados, pues es ahí donde se ubican los estadios de los Cowboys de la NFL, así como de los Texas Rangers, de béisbol. Sin duda el tema de los viajes deportivos es una de las mayores atracciones de toda la metrópoli y en esto, Arlington brilla como nadie. Incluso están estrenando un equipo de XFL, nueva liga profesional de football americano que empieza en primavera –justo cuando termina la temporada de la NFL–. Los Arlington Renegades están en busca de hacer afición dentro y fuera de Texas, y la afición mexicana sin duda está invitada a conocerlos. 

Muy recomendable visitar Texas Live, un complejo de entretenimiento –frente al estadio AT&T de los Dallas Cowboys– ideal para el pre y post partido, en el que se puede disfrutar toda la jornada deportiva en grandes pantallas y disfrutar sus 8 bares y actividades recreativas con los amigos. Ahí se ubica el hotel Live by Loews. A unos kilómetros del estadio nos dimos la vuelta al parque temático Six Flags Over Texas, destacado sobre todo por sus intrépidas montañas rusas. Una buena recomendación de hospedaje es el Hilton Garden Inn Arlington South, un nuevo hotel práctico, de servicios completos y muy bien ubicado.

Texas Live

Dallas, histórica y radiante

Como última parte de nuestro recorrido, llegamos a la gran ciudad de Dallas. Su centro es una impresionante amalgama de rascacielos, edificios históricos y modernos, teatro, arte, jardines, refinado diseño arquitectónico, boutiques, hoteles vanguardistas, con el toque vaquero que hacen inigualable a la ciudad tejana.


La ciudad –en la que residen muchos de los millonarios tejanos– está llena de color, muestra de ellos son sus callejones y edificios con lucidores murales de grafitis como el Blues Alley. Muy recomendable una visita al Museo Perot de Ciencia y Naturaleza, donde albergan exhibiciones de fósiles de dinosaurio, salas muy interactivas y tienen ahora una exposición temporal sobre la ciencia detrás de las películas de PIXAR. ¡Todo muy recomendable!

Caminar por esta ciudad es fascinante. El arte está en todas partes. El Museo de Artes de Dallas es imperdible. Incluso hay un hotel de nombre Hall Arts, que es una delicia para la vista, con espacios artísticos en cada rincón. Para los gustosos por la historia política norteamericana, no pueden perder el Museo George W. Bush que cuenta la historia, logros y retos que tuvo que enfrentar este presidente estadounidense, como los acontecimientos de las Torres Gemelas, incluso tienen una réplica del salón oval de la Casa Blanca, donde los turistas no pierden la oportunidad de tomarse la foto en el escritorio presidencial.

No cabe duda que Texas tiene muchos lugares por descubrir. ¡Anímate y comparte tu experiencia tejana con tus clientes!

Museo George W. Bush